1968-1976: Desarrollo del IBC bajo la dirección de Monis

Monis estudió Medicina en la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA). Siendo aún un estudiante, en el período 1941-1944, fue parte de la comisión especial de Eduardo de Robertis[33] y luego,  seleccionado por el Dr. Bernardo Houssay para ser miembro de su comisión especial de Fisiología, integrada por solo 20 alumnos, los cuales tenían el privilegio de trabajar y ser formados personalmente por el eminente científico y profesor. Estas experiencias tendrían una importante influencia en Monis quien, en los años posteriores, fue interesándose cada vez más en la estructura de los tejidos y trabajando, en forma discontinua, en los laboratorios de Patología de distintos hospitales de la ciudad de Buenos Aires[34].

Una vez graduado, ingresó al Instituto de Medicina Experimental de la UBA para el estudio y tratamiento del cáncer (hoy Instituto de Oncología Ángel H. Roffo) donde realizó su trabajo de tesis y, poco tiempo después, obtuvo una beca para perfeccionarse en Estados Unidos.  Primero estuvo en el National Institute of Health en Maryland, luego en Harvard y, más tarde, en el Hopkins-Sinai de Baltimore. En total, Monis pasó diez años en el exterior y durante ese período obtuvo resultados originales en la caracterización histoquímica de glúcidos de las superficies celulares, convirtiéndose en uno de los primeros biólogos celulares en integrar eficazmente las disciplinas morfológicas, bioquímicas y biofísicas en un innovador enfoque multidisciplinario que luego transmitiría a sus discípulos. Sus hallazgos de esta etapa fueron publicados en unos 30 artículos, en las mejores revistas del mundo de ese entonces[35],[36].

Monis regresó a Argentina en febrero de 1964 para integrar el cuerpo docente de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste, bajo el auspicio del CONICET y en el marco de lo que constituyó el primer programa de repatriación de científicos residentes en el exterior. La finalidad de esta iniciativa era la recuperación de científicos que estaban en el exterior especializándose o que habían dejado las universidades argentinas debido a la política académica peronista. El programa incluía el pago de los gastos de transporte para el investigador y su familia, la provisión de equipamiento para su laboratorio y la actualización de las bibliotecas para dar continuidad a investigaciones que se consideraban relevantes para el fortalecimiento del sistema científico, tecnológico y productivo del país. Una Comisión de Repatriación estudiaba cada caso y gestionaba con las Universidades de Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Tucumán para insertar a los investigadores en áreas consideradas necesarias. Asimismo, en el año 1961 se creó la carrera del Investigador para formar equipos de trabajo con los científicos que regresaban[37]. Monis fue incorporado  a la misma en 1963 mientras aún residía en Corrientes.

Asumió sus cargos de Profesor Titular de la I Cátedra de Histología y Embriología y de Director del IBC por concurso en agosto de 1967, cuando el año lectivo ya estaba muy avanzado. En su discurso inaugural expuso los lineamientos de su plan docente y de investigación para la cátedra y el instituto, enfatizando la necesidad de contar con un microscopio electrónico y también servicios y laboratorios satélite[38].  Estos últimos aspectos pudieron concretarse recién a principios de la década de 1970 con la adquisición, a través de fondos de la UNC, del primer microscopio electrónico instalado en el ámbito del IBC y adecuando las instalaciones para su correcta utilización[39].  También explicitó su deseo de formar un equipo de investigación multidisciplinario y se abocó a esta tarea con entusiasmo[40].

Su actividad docente y de investigación se inició plenamente en el año 1968. En su rol de Profesor Titular de la I Cátedra de Histología y Embriología, realizó un cambio radical en el programa de la asignatura que generó resistencia tanto en algunos docentes como en los alumnos que iniciaban la cursada en ese momento.  Así, aprovechando un viaje de Monis al exterior, los estudiantes tomaron la cátedra.  Enterado de la situación, aquél regresó inmediatamente al país, recibió a sus alumnos y logró resolver pacíficamente la situación[41].

Como Director del IBC, durante este período formó a más de una decena de jóvenes que realizaron sus tesis doctorales en el IBC, muchos de ellos con becas de CONICET. Entre ellos, cabe citar a Roberto Rovasio, Mirta Valentich, Aldo R. Eynard, Dora Lis, Federico Kalinec, Iris Parlanti, Liliana Orellana, J. Maresso, Abel Viroglio, Elida Tosco de Losano, Alberto Rosa, Carlos Morales, Jorge Moreyra, Raúl Urrutia, Mauricio Bustos, Marcelo Rivolta, quienes ocupan u ocuparon importantes posiciones académicas dentro y fuera del país[42].

En estos años, el interés de Monis se centraría en el estudio de los glúcidos complejos de la superficie celular luminal de ciertas células. Durante la primera mitad de la década de 1970, en colaboración con algunos de sus discípulos, demostró la organización ultraestructural del glicocáliz de la membrana del glóbulo de grasa de leche y de túbulos colectores del riñón[43]. La producción científica de Monis en el IBC de los años 1968 a 1976 quedó plasmada en casi veinte artículos publicados, la mayor parte de ellos, en revistas científicas internacionales[44].

En el año 1973 Aldo Eynard inició su tesis doctoral bajo la dirección de Monis, el cual le propuso lo que sería el primer problema de patología experimental nutricional abordado en el IBC. En el transcurso de esta investigación – y cabe destacar que por pura casualidad – Monis y Eynard encontraron indicios de tumores uroteliales en sus modelos animales.  Este hecho fortuito daría inicio a la línea de cáncer y nutrición que el Dr. Eynard desarrollaría a partir de la década de 1980[45].

El 1º de junio de 1976, bajo la última dictadura que sufrió nuestro país y la intervención militar de la Facultad de Ciencias Médicas, Monis fue separado de sus cargos en medio de un procedimiento ilegal y traumático. Meses más tarde le sería restituido su cargo de Profesor Titular pero no la dirección del IBC, a la cual regresaría recién en 1985[46]