1963-1967: Los directores interinos y la creación de la II Cátedra

Ya en su clase inaugural Rinaldini había expresado que su principal interés era la investigación[23]. Probablemente a ello se debió que fuera dejando paulatinamente las tareas docentes y administrativas de la cátedra en manos de otros docentes y se focalizara en las actividades de investigación del IBC.  Esta situación daría lugar a una serie de eventos que culminarían con la renuncia del Dr. Rinaldini.

En efecto, en el transcurso del año 1963 se descubrió que uno de los docentes de la cátedra – que no formaba parte del grupo de investigadores del IBC – se dedicaba a la venta de exámenes.  Esta actividad irregular se desarrollaba en las oficinas de una empresa inmobiliaria del centro de la ciudad de Córdoba.  El caso pasó a la Justicia Federal y este docente no solo fue expulsado de la Universidad Nacional de Córdoba, sino que se le prohibió volver a enseñar en cualquier universidad del país.  El Dr. Rinaldini no estaba al tanto de esta situación pero, ante el escándalo suscitado por el hecho, renunció a la cátedra y a la dirección del IBC y se fue de Córdoba[24] (*).

Ante la necesidad de asegurar el normal funcionamiento del instituto, en los años siguientes se alternaron interinamente en su dirección miembros del equipo de investigación: los Dres. Elías Halac, Ubaldo Rifé, José Braxs y Sofía P. de Fabro.  A su vez, primero Braxs (1963-1965) y luego Sofía Fabro (1965-1966) asumieron la titularidad de la cátedra de modo interino en tanto se cumplimentaba el correspondiente llamado a concurso[25]. Cabe destacar que durante toda esta etapa de inestabilidad institucional del IBC, la producción científica fue escasa[26].

En 1964, un investigador recién retornado de un largo período de formación en los Estados Unidos que se encontraba trabajando en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste,  fue invitado a dictar un curso de Histoquímica en la FCM-UNC. Se trataba del Prof. Dr. Benito Monis. Poco tiempo después, sería el mismo Decano de la Facultad quien le sugeriría que se presentara al concurso de Profesor Titular de la cátedra de Histología y Embriología y de Director del IBC, luego de conocer sus antecedentes y  apreciar su capacidad y entusiasmo para la enseñanza y la investigación en el área de la Histología[27].

Fue entonces cuando un grupo de profesores – que probablemente se sintieran amenazados por la aparición de Monis en la escena de la FCM-UNC – comenzó a presionar a las autoridades[28] que, finalmente, crearon una II Cátedra de Histología y Embriología en el año 1965. La Dra. Sofía Fabro fue nombrada en 1966 como Encargada de esta II Cátedra hasta el llamado a concurso que tendría lugar el año siguiente[29].

En efecto, a principios del año 1967, se sustanció finalmente el concurso público de oposición y antecedentes y Benito Monis ganó los cargos de Profesor Titular de la I Cátedra de Histología y Embriología y de Director del IBC con dedicación exclusiva[30].  El cargo de Profesor Titular de la II Cátedra se declaró desierto y por esta razón el Dr. Monis dictó simultáneamente la materia para ambas Cátedras hasta el nuevo llamado a concurso para cubrir el cargo de titular de aquella[31]. Esto ocurrió recién en 1971 y entonces la Dra. Fabro obtuvo la Titularidad por concurso de esta II Cátedra[32] (#).