INSTITUTO DE BIOLOGÍA CELULAR DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA, 1957-1976.

En este trabajo se describen y contextualizan las dos primeras décadas de historia del Instituto de Biología Celular (IBC) de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba (FCM-UNC).

  • Contexto histórico-social y científico 

Esta primera etapa en la historia del IBC se desarrolló en un marco político y  social caracterizado por una enorme inestabilidad.  Luego de la Década Infame (1930-1943) y el golpe del ’43, el país fue gobernado por Juan Domingo Perón durante casi diez años (1946-1955).  En 1951, durante su presidencia, se creó el Consejo Nacional de Investigaciones Técnicas y Científicas (CONITYC). Presidido por él mismo, en su primera etapa congregó a importantes científicos, como los físicos José Balseiro y Enrique Gaviola, el ingeniero nuclear Otto Gamba y el astrónomo Juan Bussolini.

Perón fue derrocado por la Revolución Libertadora, movimiento cívico-militar que estalló en Córdoba en septiembre de 1955. Entre los sectores de las Fuerzas Armadas que pasaron a integrar el nuevo gobierno se distinguían dos líneas: el sector nacionalista-católico liderado por el general Eduardo Lonardi y la línea liberal-conservadora, representada por el general Pedro Eugenio Aramburu y el almirante Isaac Rojas quien, finalmente, mediante un golpe de estado interno desplazaría al primero y reemplazaría a Lonardi por Aramburu como “presidente” el 13 de noviembre de 1955[1].

En esa época, la política de ciencia y tecnología a nivel mundial se sustentaba en el paradigma del cientificismo: aquel que basa la esperanza del desarrollo económico en el sistema científico[2]. Luego del derrocamiento de Perón, el CONITYC había sido desmantelado y sería Bernardo Houssay quien retomaría la iniciativa de reorganizar su estructura[3]. Durante muchos años – desde 1937 – y a través de la Asociación Argentina para el Progreso de las Ciencias, el ganador del Premio Nobel había manifestado la necesidad de crear un organismo gubernamental para impulsar la actividad científica en el país. Así nació en 1958 el CONICET, cuya estructura y funcionamiento fue inspirada por el Conseil National pour la Recherche Scientifique de Francia[4]. El 12 de mayo de ese mismo año, Houssay fue designado Presidente del CONICET, cargo que mantuvo hasta su muerte en 1971.  Durante toda su gestión,  sus esfuerzos se focalizaron en el fortalecimiento de la investigación básica[5].

En el año 1958, la Revolución Libertadora convocó a elecciones controladas por las Fuerzas Armadas y con proscripción total del Partido Justicialista.  Estas elecciones fueron ganadas por la UCRI, el sector de la Unión Cívica Radical liderado por Arturo Frondizi, con el apoyo del peronismo ilegalizado en ese entonces. En marzo de 1962 Frondizi fue derrocado por otro golpe cívico-militar. La “presidencia” fue asumida por José María Guido, cuya gestión se desarrolló bajo total control militar. En 1963, este gobierno convocó a elecciones limitadas, con proscripción del peronismo, en las que resultó electo como presidente Arturo Illia. Pero en junio de 1966 un nuevo levantamiento militar liderado por el general Juan Carlos Onganía derrocó a Illia.  Este golpe dio origen a una dictadura denominada Revolución Argentina, que ya no se presentó a sí misma como “gobierno provisional”, como en todos los golpes anteriores, sino que se estableció como un sistema de tipo permanente. No obstante, acosada por una insurrección popular creciente y generalizada, que incluyó al Cordobazo como uno de los hechos más destacados, en 1973 esta dictadura organizó una salida electoral con participación del peronismo  – aunque impidiendo la candidatura de Perón – en la que triunfó precisamente el candidato peronista Héctor J. Cámpora quien, a su vez, renunció para permitir nuevas elecciones libres que ganó Juan D. Perón. Éste moriría menos de un año después de haber sido electo y el gobierno, en manos ahora de la Vicepresidenta María Estela Martínez de Perón, sería también derrocado por un golpe militar en 1976[6].

Por su parte, a partir de mayo de 1973 y hasta el año 1981, el CONICET sería intervenido por los diferentes gobiernos – primero civil y luego militar – que se sucedieron.